Para millones de españoles hoy es un día triste: vuelve a ser lunes. A primera hora sonará el despertador y se levantarán de la cama a regañadientes para ir a trabajar, entrando en una rueda de la que no saldrán hasta el viernes por la tarde. Y dado que las empresas siguen creyendo que la “gestión tóxica” de sus colaboradores es la más eficiente para multiplicar sus tasas anuales de crecimiento y lucro, para muchos la palabra “trabajo” sigue siendo sinónimo de “obligación”, “monotonía”, “cansancio”, “aburrimiento” y “estrés”.

De hecho, la gran mayoría de la población activa española trabaja porque no le queda más remedio. Es una simple cuestión de supervivencia económica. Por medio del control del capital, que se traduce en el pago de salarios a finales de cada mes, las empresas se han convertido en las instituciones predominantes de nuestra era. No sólo condicionan y limitan nuestro estilo de vida, sino que son dueñas de nuestro tiempo y de nuestra energía. Incluso hay quien dice que la esclavitud y la explotación no se han abolido. Tan sólo se han puesto en nómina.

Como consecuencia de este contexto socioeconómico, cada vez más trabajadores detestan su empresa, no soportan a su jefe y odian su profesión. Lo cierto es que muchos están dejando de creer en la felicidad. Basta con ver la cara de la gente por las mañanas en los vagones del metro o en los atascos de tráfico. Algunos sociólogos afirman que padecemos una epidemia de “falta de sentido”, lo que a su vez está ocasionando una enfermedad psicológica, más conocida como “vacío existencial”. Debido a esta saturación de insatisfacción colectiva ya hay quien nos define como “la sociedad del malestar”.

Esta situación es especialmente alarmante en el ámbito de la consultoría, la auditoría y los grandes despachos de abogados. Lo curioso es que se trata de sectores donde, en general, los profesionales han tenido la oportunidad de estudiar en la universidad y de cursar un MBA en alguna escuela de negocios. Y no sólo eso. A diferencia de la mayoría, los jóvenes de entre 22 y 30 años de edad que ahora mismo pueblan los despachos de estas corporaciones han gozado del privilegio de elegir su carrera profesional.

Cuando los ejecutivos escalan a la cima de la organización reproducen las prácticas nocivas que vivieron anteriormente

A pesar de trabajar en conocidos edificios de oficinas y de vestir elegantes trajes y corbatas, son sectores profesionales donde la explotación está a la orden del día. En el contrato laboral de estos jóvenes ejecutivos se estipula que el horario es de nueve de la mañana a siete de la tarde, pero normalmente hay tanto por hacer que nadie se marcha antes de las nueve de la noche. En algunos casos, la jornada se alarga hasta las dos de la madrugada. Con el tiempo, muchos se acostumbran, como si no tuvieran alternativa.

Cuando las puntas de trabajo disminuyen, tan sólo los empleados más valientes se atreven a salir a su hora, siendo demonizados por sus jefes y ganándose, además, la desaprobación de alguno de sus compañeros. De ahí que prevalezca el calentar la silla, que consiste en quedarse sentado delante del ordenador haciendo ver que se trabaja hasta que empieza a irse todo el mundo a casa. Como antídoto contra el aburrimiento, muchos navegan y chatean durante esas horas muertas por las redes sociales, entre las que destaca Facebook. Están de cuerpo presente, pero de mente y corazón ausentes.

Otro rasgo en común de este ámbito laboral es la falta de ilusión, de motivación e incluso de interés por el trabajo que se desempeña a lo largo del día. Muchos profesionales reconocen que no saben cuál es su función ni su cometido, y otros, debido al cansancio acumulado, van literalmente arrastrándose por los pasillos. En general, muy pocos creen en lo que hacen. Pero siguen fichando cada lunes. Dado que no han descubierto cuál es su propósito existencial ni su vocación profesional, terminan atrapados en las mazmorras del conformismo y la resignación. No les gusta lo que hacen, pero tampoco tienen ni idea de lo que les gustaría hacer. Y esta falta de dirección y de sentido los mantiene anclados en el malestar.

Eso sí, desde fuera, su profesión es valorada, reconocida y respetada por la sociedad. Sin embargo, esta percepción social no tiene nada que ver con la realidad. Estos jóvenes ejecutivos malviven presos en jaulas de oro. Al no cuestionar su situación, ni atreverse a seguir su propio camino en la vida, son víctimas y verdugos de sí mismos, de sus miedos e inseguridades. Y mientras tanto, en los despachos de arriba, donde habitan los altos directivos que los controlan, hace tiempo que se les bautizó perversamente como “tontos útiles”.

Por un sueldo medio de entre 1.100 y 1.800 euros al mes -una miseria en relación con lo que sus empresas cobran a los clientes por sus servicios-, estos jóvenes entregan literalmente su vida a la corporación que representan. Algunos llevan quemados tanto tiempo, que terminan causando baja por depresión, abandonando este tipo de organizaciones por la puerta de atrás. Pero muchos se quedan toda la vida, subiendo un escalón tras otro por una escalera que creen que les conducirá al éxito y, en consecuencia, a la felicidad. Sin embargo, por el camino se pierden a sí mismos.

Desconectados de los valores que nos hacen verdaderamente humanos, finalmente llegan hasta la cima, donde son nombrados socios y remunerados con abultados sueldos. Y desde su nueva posición de poder imponen las mismas nocivas condiciones laborales a sus colaboradores, reproduciendo una cultura organizacional tan destructiva como carente de sentido. Para estos ejecutivos mañana todo volverá a comenzar. Y muchos de ellos, nada más reencontrarse en la oficina, se saludarán de forma breve, pero elocuente:

-¿Cómo estás?

-De lunes. ¿Y tú?

-Con ganas de que llegue ya el viernes.

Leído en el New York Times

El marketing digital. Una bomba comercial.

13 diciembre 2010
posteado por Julio

El marketing digital es una forma del marketing basada en el uso de medios digitales para desarrollar comunicaciones directas, personales y que provoquen una reacción en el receptor. Fundamentalmente utiliza medios como Internet, telefonía móvil y televisión digital.

Estos medios no sustituyen a los tradicionales, simplemente los refuerzan, pero aportando una serie de ventajas serie de ventajas. 

Los 10 términos básicos del marketing digital son los siguientes: Las 10 CES.

1-                  Conocimiento:

   Nivel estratégico – para tomar decisiones

Nivel táctico – es muy importante el conocimiento de los clientes y usuarios para        poder adecuar las campañas a ellos.

2-                  Convencimiento:

“En un plato de huevos fritos con bacon, la gallina se implica  pero el cerdo se complica”

   -Hay que dar valor a los clientes.

3-                  Concentración

-Hay que centrarse en lo que somos buenos.

4-                  Copia:

   -Analizar lo que hace tu competencia y otros en sectores afines al nuestro.

5-                  Cooperación:

   -Cooperar con proveedores, agentes sociales, clientes o incluso competidores para darnos a conocer. Cooperación para compartir un mismo fin para beneficio mutuo.

6-                  Comunicación

 -Hablar con nuestros proveedores para que pongan links a nuestra página Web en   sus páginas.

7-                  Coordinación:

   -Hay que planificar las acciones de marketing on-line.

8-                  Control:

   -Se pueden medir los resultados de las acciones de marketing.

9-                  Confidencialidad:

-Hay gestionar los datos, seguridad técnica – legal.

10-              Confianza:

   -En un entorno digital es fundamental generar la confianza de los públicos.

(Extracto de The New York Times)

 

Lograr una escucha atenta.

15 junio 2010
posteado por Julio

No sé de donde me ha llegado este curioso mensaje.Ni quien es su autor. Pero ayuda a reflexionar.

Comunicar es más sencillo de lo que parece. En la comunicación interviene de forma muy activa el escuchante.

Cuando conseguimos que éste demuestre interés en lo que decimos, la escucha activa resuelve casi todos los inconvenientes.

Sgeun etsduios raleziaods por una Uivenrsdiad Ignlsea,no ipmotra el odren en el que las ltears etsen ecsritas,la uicna csoa ipormtnate es que la pmrirea y la utlima ltera esetn ecsritas en la psiocion cocrreta.

El retso peuden etsar ttaolmntee mal y aun pordas lerelo sin pobrleams, pquore no lemeos cada ltera en si msima snio cdaa paalbra en un contxetso.
 
Presnoamelnte, esto me preace icrneilbe!
 
La ptua mrade que lo pairo! Tnatos aoñs de colgeio a la mrieda!

No es imprescindible escribir como Unamuno para que se nos entienda.

Btsa cno que lo ahgas onc un pcoo de bunae vulondat y orto pooc de itnrers.

Guía exprés para escribir mejor .

15 junio 2010
posteado por Julio

Cuando nos toca escribir documentos (en la empresa) no sabemos a quien acudir para revisar el texto. Sigue este método:

(por Carlos Salas, periodista)

Guía exprés para escribir mejor

  1. Quita las palabras que tengan cuatro sílabas o más

 Dirás más cosas en menos tiempo

Es una cuestión optica no métrica

Quita salchichas

   2.    Quita los adverbios que acaben en mente

 Instintivamente .Por instinto

15 letras contra 11.

García Márquez  jamás los usa

 3.  Suprime la mayor parte de los conectores

 Por consiguiente, de ahí que, por esta razón, en consecuencia, así  que, entonces , resulta que, de manera que, lógicamente, del mismo modo,

4.  Quita siempre los dos primeros párrafos. Cuando empiezas a escribir no estás centrado.

Son una introducción que no aporta nada la mayor parte de las veces.

5.  No uses 2 adjetivos seguidos.

Los epítetos no tiene que ir siempre juntos. No son la guardia civil.

Los resultados fueron abrumadores y exorbitantes.

 6.  No escribas oraciones largas. Todo se puede abreviar 2 tercios

 7.  Sustituye sustantivos por verbos. Son más poderosos.

El Gobierno está a la espera de soluciones

El Gobierno espera solucionar

 8.  No te pases de erudito. Cuando hables con el pueblo palabras sencillas

Stephen Hawking solo usa una formula matemática en su libro “Breve Historia del Tiempo” E= m.C2

 9.  vCuenta una historia. Humaniza el relato. escribe para niños.

10.  No seas pedante. Lo complicado lo estropea todo.

Acabo de leer en un antiguo ejemplar del diario  New York Times-El País:

“Es muy  deseable que todos los miembros de la empresa fueran además de excelentes profesionales, buenos relaciones públicas. Más allá de la idea popular que asocia este concepto con la simpatía, existe un significado más profundo que convierte esta función en una de las más importantes de la empresa.

El concepto de relaciones públicas se emplea hoy mucho, sobretodo en los círculos del marketing .

A todo el mundo le gustaría ser un buen relaciones públicas, y más o menos la mayoría intuye lo que es esta función . Pero la verdad es que no todos tienen una idea exacta al respecto.

 En todo caso, en la empresa hoy las relaciones Públicas son una función básica.

Aunque hay quienes discrepan aún sobre su importancia, realmente conforman una de las herramientas más completas de la Comunicación: no es suficiente con hacer bien las cosas, hay que darlo a conocer y decirlo con estilo. He ahí, su importancia Estratégica.

¿Y qué son, técnicamente hablando, las relaciones públicas?

 Son un conjunto de acciones de comunicación coordinada y sostenida a lo largo del tiempo, que tienen como principal objetivo fortalecer los vínculos con los distintos públicos, escuchándolos, informándolos y persuadiéndolos para lograr consenso, fidelidad y apoyo de los mismos en acciones presentes y/o futuras.

Aún más, las relaciones públicas buscan tanto la aceptación del público externo de la empresa como el interno, manteniendo en todo momento una actitud de comunicación positiva”.

 Hablamos de diálogo. Dos orejas y una boca. En eso consisten las Relaciones Públicas. Escuchar el doble que hablar.